Safe Creative #1109280474927

Recuerdo...

Caminando un día por una amplía avenida, bordeada por enormes y frondosos robles con colores marrones, ocres y dorados, me tropecé con una diminuta piedra, un arco iris en un espacio diminuto reflejándose la luz y destellando rojo pasión y azul esmeralda.
Me arrodillé, la cogí y la observé detenidamente. Tuve que cerrar los ojos varias veces para poder ver el interior de esa compleja parte del mundo. Entonces encontré algo infinito, no tenía fin dentro de sí misma. La volví a depositar cuidadosamente en el mismo sitio, con pena por alejarme de ahí y no poderla volver a ver, pero con miedo de llevármela y no encontrarle mejor utilidad.
Pasados bastantes años, volví a caminar por aquella avenida, los robles se habían convertido en grandes bloques de colmenas, humo negro de los escapes y aceras repletas de excremento de perro. Esquivando a miles de personas que van y vienen y saltando las piernas de alguien que se encuentra en el suelo con un viejo acordeón, me pregunté por aquella preciada piedra. Fue en ese instante cuando me di cuenta que debí habérmela llevado. Pues comprendí, que las cosas preciadas están mejor con quien las aprecia que con quien no siente aprecio ninguno.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Adrimarilin te noto confusa, inestable, si?